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3.11.2012

BIOGRAFIAS Y NOVELAS BIOGRAFICAS

Por Juan José Oppizzi
Sus Artículos en ADN CreadoreS





Viene a cuento recordar que una biografía es el seguimiento documentado de los hechos de una vida. Existen biografías de miles de personas que se han destacado en algo, y tanto es así que estas narraciones cronológicas ocuparon el lugar de un género dentro de las clasificaciones literarias. 

Por otra parte, una novela biográfica es lo mismo, sólo que con el aditamento de la fantasía del autor, a través de la cual se construyen sucesos que no figuran en la documentación respaldatoria. 

Ahora bien, esa diferencia entre ambos tipos de obras es de suma importancia para entender el papel que cada una desempeña en referencia a la persona de la que se ocupa. En la actualidad es común leer la calificación de “biografía autorizada” o de “biografía no autorizada” para los libros que, especialmente, cuentan los pasos de celebridades contemporáneas. 

Ahí, por supuesto, se deja indirecta constancia de la credibilidad que puede o no merecer el contenido. Se supone que en una “biografía no autorizada” habrá muchísimos datos que, al no tener la censura del biografiado, aparecerán con nitidez absoluta. 

Las “autobiografías” cargan con una subjetividad adicional, que las vuelve aún menos confiables. Las especulaciones que ofrece de por sí el género biográfico son tan amplias como diversas las manos y los criterios de quienes se ponen a escribir. 

Hay biografías apologéticas, es decir aquellas que tienen por objeto ensalzar a los que motivan su aparición; hay biografías críticas, embarcadas en lo contrario; y hay –las menos– concienzudos trabajos empeñados en salirse del maniqueísmo, del garronerismo y del edulcorante sintético. 

Con estos antecedentes, queda bien claro que establecer la diferencia entre una “biografía” y una “novela biográfica” no es una tarea sencilla. Se sabe que, en lo profundo, la biografía tiene un compromiso con la verdad y que la novela biográfica lo tiene con la amenidad. Allí donde la biografía reconoce que no tiene qué poner, la novela biográfica pone lo que no conoce. 

Cuando leemos un libro actual sobre alguien que vivió hace mucho tiempo, cuanto más seguros son los detalles y más completo el panorama, menor es el apego al rigor histórico. En muy pocos casos habrá suficiente documentación real como para llenar con minuciosidad el relato de una vida. 

La correspondencia, la obra escrita o los testimonios de allegados, y hasta los diarios íntimos, dejan siempre en blanco mucho de lo que es cada existencia humana. Para la biografía, esto siempre será un problema; para la novela biográfica, en cambio, esto será la oportunidad de ejercitar la imaginación.

Acá llegamos al punto en donde biografía y novela biográfica se enfrentan. Si el norte de la biografía es la verdad, la labor de la novela biográfica tiende a complotar contra ella, porque fabrica mitos. Un ejemplo por antonomasia de este choque es la película Amadeus de Milos Forman. 

Su fidelidad a los hechos de la vida de Mozart y a las características personales de este genial músico lleva la sospecha de la versión libre. Forman se ensañó particularmente con la figura de Salieri, el maestro de Mozart. Según la película, fue un mediocre, lleno de envidia por el genio de Salzburgo, rumió veneno hacia él y acabó en un intento de autodegüello, a partir del cual sólo vivió para recordar masoquísticamente  los episodios relacionados con el joven compositor. 

Los datos biográficos de Salieri indican que, lejos de haber cesado en el papel de maestro, siguió dando lecciones de música y tuvo por alumnos a otros dos colosos del pentagrama: Beethoven y Liszt; incluso está documentado el afecto que Beethoven –carácter levantisco y susceptible– sentía por él.


Respecto del propio Mozart, las tintas se cargan en algunos rasgos improbables: intercala actitudes de imbecilidad (incluso de grosería) y gestos de suprema conciencia. Sus cartas, si bien delatan a un humorista picante, gustador de las mujeres y de la buena vida (que casi no tuvo, porque murió en la peor de las miserias), jamás revelan características de pobreza intelectual ni de chabacanería cotidiana. 

Hoy, a tantos años del estreno de ese filme, en numerosos criterios la figura de Mozart continúa asociada a la envidia de Salieri y a la risita idiota que el libretista le hizo emitir al actor que encarnó al músico austríaco.

El libro de Félix Luna sobre el General Roca fijó una imagen poderosa del personaje histórico. Al haber sido escrito en primera persona, se le trasladaron las obligatoriedades de una autobiografía, pero como no lo es, tiene la herramienta que le permite darle majestad y credibilidad a las ideas del protagonista, sin que aparezca una inclinación demasiado notoria del autor por él. 

La obra intenta hacer de Roca lo que tal vez no fue: alguien con una rotunda personalidad y una mente brillante. El hecho de que haya ocupado los sitios que ocupó, originaron actitudes y acciones que hacen a la simple mecánica de esos sitios. 

Su protagonismo mayor (aparte del que surge por haber sido Presidente de la Nación), la jefatura de la última Campaña del Desierto, no puede ser alabado ni en base a la justificación argumental de Félix Luna. Los hechos concretos, documentados, pintan al General Roca como un ejecutor de los designios de una clase en ascenso y en expansión territorial. 

Ponerle a la limpieza étnica y a la depredación un cartelito patriótico (la dichosa “necesaria” consolidación del país) deja su criminalidad intacta. Tampoco fue, dentro de esos parámetros, un sacrificado; el rigor histórico descubre algunos atajos de su parte, como haber viajado en barco a la actual provincia de Río Negro para estar en las fotos que lo muestran al frente de sus expedicionarios victoriosos, en el final de la campaña.

Otros ejemplos modernos de novelas biográficas podrían ser algunas obras de Eduardo García Hamilton, aunque él sostuvo que eran biografías. Sarmiento, Alberdi y San Martín le merecieron amplios desarrollos imaginativos, en los que prevalece la idea del impacto sobre los lectores. 

Tomando como base documentación real, García Hamilton efectuó elaboraciones con más defectos que virtudes. No tiene el encanto poético de un Félix Luna; arrastra el prosaísmo informativo de su condición de periodista sin que éste se ponga al servicio de una verdadera información y le da prioridad a los ángulos puramente novelísticos sin ser un novelista. 

En el caso del libro sobre San Martín, hay un móvil de provocación. Pretende ser una biografía crítica, pero la importancia de la figura sobre la que trata hace que resalte la carencia de fundamentos y la abundancia de enconos  personales. El Libertador que aparece en las páginas de Don José (título que se revela como altamente irónico) es inepto, oscuro y pusilánime.

El paso del tiempo dicta una sentencia cruel: las impactantes pinceladas imaginativas de las novelas biográficas siempre serán, en la mente que las recorra, más duraderas que los datos fieles, aunque no siempre coloridos, de las biografías. 

El mito tiene allí más posibilidades de imponerse que la realidad. Por eso, opino que los que se dedican al seguimiento documentado de alguna vida deberían rendirle culto exclusivo a la biografía rigurosa.



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Portada: Pachakamakin




3.06.2012

TRASCENDIENDO EL SALON DE LOS ESPEJOS [3/3]



Por Natasha Acimovic
Sus Artículos en ADN Omni
PUNTOS DE IDENTIFICACION Y DE DIFERENCIACION
Y LA REPRESENTACION DEL CUERPO

En esta sección ofreceré algunos breves ejemplos de cuando los experimentadores encuentran simultáneamente puntos de identificación y de diferenciación, o de conflicto, en el proceso de navegación de los yoes humano-extraterrestre.
 De hecho, esto es a menudo evidente en la mayor parte de los relatos de experimentadores y la identidad fragmentada, explorada antes, también es representativa de este espacio. 

Sin embargo, lo que es menos evidente quizá es que los experimentadores fluctúan entre el habitar la ubicación de su identidad humana o la extraterrestre más, hacia “cambiar grados de intensidad" [33]. Posteriormente, en determinados estados de conciencia, la percepción es especificamente apropiada a través de la lente del humano o del extraterrestre.
 

Quizás más que cualquier otro tipo de relato escrito u oral, la narración del experimentador destaca la recurrencia de estados que fluctúan entre los puntos de conflicto y de identificación. Durante el episodio de un encuentro, Pedro siente una sensación de miedo y odio, pero al mismo tiempo expresa que "no hay comprensión aquí", como él mismo cree, eso es "la explicación a esto" [34]. 

Shelia, durante un encuentro, experimenta un sentido de lucha entre a querer mirar a los ojos de los extraterrestres y al mismo tiempo que quiere hacerlos "desaparecer". Cuando se establece una conexión, ella, de repente se siente más relajada y al mismo tiempo podía "estar loca". [35]

Joe también experimenta un evento similar cuando se describe queriendo mirar a los ojos Tanoun, su guía extraterrestre, mientras que al mismo tiempo quiere evitar su mirada para reducir el poder de la conexión. [36] Los estados fluctuantes entre la resistencia y la identificación con la presencia extraterrestre demuestran que la influencia de ambos aspectos de las identidades humano-extraterrestre, y posteriormente, sus puntos de vista humano-extraterrestre, están presentes en mayor o menor grado. 

Sin embargo, un momento de conciencia que es predominantemente influenciada por la lente de la percepción humana es proporcionada por Scott. Una vez más, al igual que Sheila y Joe, se resiste al contacto visual con los extraterrestres diciendo "mi humanidad no quiere ver esto", ya que "no puede manejar el otro lado". 

La base de esto es revelada cuando se responde con "porque estaría buscándome a mí mismo". [37] En esta instancia parece que es su identidad extraterrestre la fuente del conflicto. ¿Qué sucede entonces, cuando los experimentadores conectan con sus yoes extraterrestres?

Un aspecto provocador de los relatos de contacto es cuando los experimentadores se encuentran a ellos mismos habitando físicamente en el lugar del extraterrestre. Durante un encuentro Joe descubre que existe en un cuerpo extraño que es aproximadamente de siete a ocho pies de altura, en una formaque va cambiando como un "camaleón". Además, como 'Orion', siente que tiene la capacidad de hacer que su cuerpo sea más alto o más bajo. Mientras que habita en este estado observa que se siente "mucho más cómodo", algo que él describe como "etérico", "fluido", con una sensación de "vastedad". 

Él de repente experimenta un sentimiento de lucha con su "humanidad". En este momento, es su sentido humano de la identidad el que le proporciona la fuente de conflicto. Por otro lado, Joe, como Orión, es capaz de explicar el propósito del programa de crianza extraterrestre a través de la lente de la percepción ajena. [38]

Carlos también describe una situación similar, ya que durante los numerosos encuentros él se descubre así mismo en el interior de un casco  extraterrestre, lo que le permite ver su entorno con una "calidad extraterrestre". Cuando esto ocurre, se torna más como un "examinador" en el estudio de los seres humanos. De nuevo, es provisto un ejemplo de cuando los experimentadores son apropiados a través de la lente ET [39].
 
Es interesante señalar que incluso el cuerpo de Joe no necesariamente vive en un estado físico fijo con su aparente capacidad de alterar su tamaño.
 Esto plantea una pregunta ontológica sobre el propósito del cuerpo en la experiencia de contacto y exige un examen que va más allá de la preocupación puramente paradigmática referida a la experimentación física que tienen los abducidos.

 

LAS MONTAÑAS SE LEVANTARON Y ABRIERON BRECHAS: 
EL NUEVO TERRENO DE HIBRIDACION Y COMUNICACION ET

La parte inicial de este título: "Las montañas se levantaron y abrieron brechas", actúa como una metáfora propicia para el estado intermedio que está implícito en la delimitación del Tercer Espacio de Bhabha. 


Los "intersticios" entre las montañas, mencionados por u experimentador, sitúa apropiadamente el dominio del Espacio Triádico. [40] En esta sección examinaré esto para ilustrar cómo los momentos simultáneos de conciencia fusionada humano-ET es representada de varias maneras. 

Aunque estas formas están interconectadas, o presentes por igual, pueden ser conceptualizadas como momentos de hibridez relacionados a la ubicación, imágenes, estados físicos y el lenguaje.

El relato de Joe nos ofrece numerosos ejemplos de representaciones físicas y visuales del espacio híbrido. Se describe un evento temprano en el que mira su reflejo en un espejo. De repente se experimenta una sensación de hundimiento y descubre que él está buscando a través de una ventana y mirando hacia atrás suyo: es la imagen del extraterrestre "cara a cara". [41]

Ser buscado fuera de la ventana puede leerse como el yo interior mirando hacia fuera, hacia lo externo. Este concepto es interrumpido sin embargo por la idea de que la ventana es, quizás, al mismo tiempo, un espejo que lanza de nuevo un reflejo de sí mismo y reforzando así la inserción del Otro extraterrestre. 

En este momento, la aparición simultánea de los yoes humano-extraterrestre puede concebirse como una ubicación triádica: un refuerzo visual de la identidad híbrida. Este evento es especialmente interesante si tenemos encuenta que, más tarde en su relato, Joe viene a habotar físicamente el lugar de su Otro extraterrestre.

En otro encuentro, Joe se sometido a un procedimiento mediante el cual un grupo de extraterrestres grises aparece para integrar los aspectos de su yo humano-extraterrestre. A continuación, experimenta el atractivo de ver su cuerpo como un "salón de los espejos". 

Se ve a sí mismo "en muchos niveles diferentes", y parece caminar, aunque en "membranas diferentes", tal como los múltiples aspectos de su identidad humana-ET comenzaron a integrarse en armonioso orden. 

Este acontecimiento parece coincidir con un cambio evolutivo en la conciencia y se experimenta una sensación de "unidad". Esta unificación se puede ver como algo esfuerzo físico y/o espiritual híbrido que resulta en un instante triádico de ser.
 
En el relato del experimentador, lenguaje y formas de comunicación están representados de maneras muy diferentes, algunas de las cuales son significativamente distintas unas de las otras.
 Este extenso análisis no puede ser brindado adecuadamente en este Ensayo. 

Incluiré un resumen de cómo las modalidades particulares –no humanas ni Extraterrestres, aunque sí ambos simultáneamente-, pueden ser vistos como un esfuerzo híbrido que rompe las formas establecidas del lenguaje y (o) los medios de comunicación. Ellas reflejan el emprendimiento híbrido desde el momento que son el resultado de las interacciones humano-ET.

El fenómeno de la canalización de entidades extraterrestres se encuentra a menudo en el relato del experimentador, y los registros de Peter, Eva y Scott incluyen esta característica. Durante uno de esos eventos con Eva, John Mack señala que su perspectiva parece alterar lo referido a la comunidad extraterrestre ya que ella adopta el uso del pronombre "nosotros". 

Sin embargo, al final de la regresión ella  alude a la idea de que su conciencia está presente de alguna manera, así que aunque ella dice "Es como si yo no estuviera hablando", Eva también afirma: "Fui yo. Yo sé que era yo... Pero fue otro yo ". 

En vista de esto, el uso del "nosotros" de Eva, puede ser leído como el indicador de una modalidad, tanto humana como ET, y por lo tanto un reflejo de un estado híbrido del ser y otra modalidad de comunicación.

En esencia, la canalización de Eva no es tanto el resultado de una conciencia humana o ET, sino que es ambas a la vez. Crucialmente, al igual que muchos otros experimentadores, Eva parece tener acceso a la información durante estados alternativos de conciencia que, posiblemente, no hubiera estado disponible de otra manera. 

Además, estos estados pueden ser provocados por un cambio evolutivo en la conciencia. Bajo hipnosis, mientras que Eva está discutiendo la forma de viajar de una dimensión a la siguiente por "contracción y expansión al mismo tiempo" (un proceso similar que podría ser visto como un estado híbrido), entonces el cambio hacia la perspectiva del "nosotros", ocurre. 

Curiosamente, en esta etapa de su relato, los ET se ausentan repentinamente y Eva se encuentra a sí misma mirando la figura de un triángulo blanco. Obtiene así acceso a los conocimientos que requieren los ETs "alguien que está muy cerca del ser humano". Esto es necesario con el fin de "reducir la velocidad de transmisión" de la información, ya que es de una "alta intensidad".
 
Esta noción es, simbólicamente, respaldada por la imagen del triángulo, ya que puede verse que representa un modo híbrido de comunicación nacida de la fusión de las formas extraterrestre y humana.
 Este concepto es de nuevo más tarde reforzado desde la perspectiva del “nosotros” de Eva, cuando afirma que los extraterrestres necesitan "ajustar nuestra comunicación desde niveles de vibración muy altos en relación a la vibración (verbal) terrestre." [42]

El entrenamiento de Jim Spark en la enseñanza del lenguaje extraterrestre  destaca conceptos similares. Remarca: “comencé viendo algo que era una forma medio-baja de comunicación" [43]


El cuerpo, en la negociación de la hibridez, parece jugar un papel fundamental. El hallazgo del triángulo por parte de Eva es descripto como "intenso" y "dañino” para el cuerpo [44]. El triángulo puede ser visto como una representación simbólica de la comunicación híbrida, entonces la vivencia de Eva experimentando el dolor físico puede ser el indicador de limitaciones físicas y mentales en la humanidad del sujeto. 

Además, este puede arrojar luz sobre la existencia de múltiples idiomas extraterrestres, y algunas habilidades para ser utilizadas en más de un modo, ya que podría no haber, específicamente, un único idioma extraterrestre. Un tema central de esta idea es el papel del cuerpo en las interacciones humano-ET como es el caso de "lenguas exóticas" que no pueden funcionar como un lenguaje en absoluto, sino que sirven a un propósito totalmente diferente. Si algunos extraterrestres están obligados a "ajustar" su comunicación -una empresa híbrida-, entonces ¿Qué es lo ajustado y cuáles son las implicaciones?
 
Paul, Scott y Carlos describen que reciben descargas de imágenes durante las experiencias de contacto con los ET.
 Scott afirma que el proceso es extraño, como "un acumulación masiva de información en mi cabeza que no puedo entender", y Paul recibe las imágenes tan rápidamente que es incapaz de comprenderlas [45]. 

Al igual que Pablo, la velocidad a la que Carlos recibe las imágenes revela las limitaciones de la conciencia humana y el lenguaje cuando se esfuerza para refererir esta imaginería usando palabras descriptivas, y al mismo tiempo tratando de aferrarse al siguiente flujo de imágenes [46].

Los límites cognitivos humanos entonces tal vez expliquen el propósito de las formas particulares de comunicación ET en la experiencia de contacto. El relato de Jim Spark puede leerse como una respuesta a estas limitaciones. 

Por ejemplo, la forma híbrida o neutral de comunicación extraterrestres implica el entrenamiento en el uso de símbolos holográficos: un modo de comunicación telepática por el cual "una gran cantidad de información es comprimida en símbolos muy pequeños" [47].

Viendo los símbolos puede facilitarse una descarga instantánea de la información. Al igual que Jim, Becky Andreasson también recibe formación sobre los símbolos ET a través de la utilización de "laves duales evocadas con símbolos móviles". 

Este lenguaje simbólico es enseñado a través del uso de "la mente, sentido, tacto, color y sonido". Además, Becky también tiene la experiencia de tocar “una página de luz” de un libro que despierta la compulsión de dibujar símbolos de manera espontánea. 

Esto parece ser un paso necesario para algún tipo de entrenamiento, y más tarde, Becky tiene las manos "calibradas" para determinar "la cantidad de conocimiento simbólico" que puede manejar y absorber [48] Becky en el  contacto con el libro. 

Una metáfora bastante adecuada indica que la absorción física de la información ha ocurrido al desencadenarse un movimiento concreto de representar los símbolos. El rastreo de los símbolos ETs sitúa de nuevo el cuerpo como una parte intrínseca de este proceso.

La obra de Mary Rodwell con sujetos experimentadores también ha hallado algunos resultados convincentes. A medida que el relato evoluciona, lo mismo ocurre con las manifestaciones de las formas híbridas del idioma y comunicación ET, y, a pesar de la complejidad y la profundidad de su caso -que no se puede discutir en detalle aquí-, el relato de Tracey Taylor puede verse como representante de este cambio

Al igual que Becky Andreasson, Tracey también muestra imágenes simbólicas. Sin embargo, muchas de las imágenes que ha creado son extremadamente detalladas y multifacetadas, y su destreza para canalizarlos es generado como resultado de un episodio de contacto ricamente simbólico que implica, más intrigante, el uso de una imagen triangular que contiene dos círculos concéntricos en su interior. 

Entonces es impactada por "una intensa ola de energía" y el evento desencadena su habilidad de "canalizar a través de los símbolos geométricos y los mensajes". El propósito de estos diseños geométricos es "desencadenar un nuevo conocimiento más profundo de nuestra psique". Por otra parte, Tracey también produce escritura extraterrestre y tiene la capacidad de hablar espontáneamente en varios idiomas ET. 

Esto es especialmente interesante desde que Tracey se relaciona con muchas entidades interdimensionales y (o) extraterrestres, y la información que recibe usando sus diseños geométricos vienen “a través" de toodos estos seres [49]. Una vez más, este espacio puede ser interpretado como un intento de comunicación híbrido.
 

FORMACIONES EVOLUTIVAS DE LA PSIQUE

Y ALGUNAS IMPLICACIONES DE LA HIBRIDEZ

El intento híbrido debería ser visto como un "código integrado, abierto y en expansión”, y no como un lugar fijo que uniforma las conciencias humano-extraterrestre conciencia para crear una nueva forma totalizada [50]. En cambio, el tercer espacio debería ser considerado como un sitio
 que "permite a otras posiciones emerger" [51].

Las variedades de comunicación extraterrestre en el relato del sujeto que experimenta, a partir de la diversidad de lenguas ET a las diferencias existentes en las formas visuales, son una prueba de ello. Todos estas posiciones son manifestaciones de los sujetos movilizándose dentro y fuera de la hibridez, es como los lugares de oposición e identificación de Henderson también se revelan. 

Además, sus movimientos desde un sentido de identidad fragmentada hacia un lugar de integración, como Joe, trascendiendo el Salón de los Espejos, no implica necesariamente que este estado de integración se haya completado. 

Ciertamente, el relato de los sujetos revela lo contrario, por lo que el híbrido debería abrir el espacio para que aparezcan nuevas preguntas a medida que profundizamos nuestra comprensión de la ETH. 

Pedro Fausto define el proceso de interacción humano-ET como "sin límites" y "muy incómodo", pero es precisamente esta incertidumbre la que suele provocar cambios evolutivos en la conciencia del experimentador [52].

Es más, las formas híbridas en el presente Ensayo demuestran un proceso en constante evolución, sobre todo en lo que respecta a los efectos del lenguaje extraterrestre. Es la identificación de este Tercer Espacio lo que  permitirá que emerjan lecturas más diversas del relato del encuentro.

En última instancia, son los propios sujetos experimentadores los que representan una amenaza para la estabilidad del gobierno soberano. Bhabha define el concepto de "el yo no soberano" donde la diferencia puede ser articulada, y aún vivenciada [53].

Los sujetos, en la negociación de sus identidades humano-alienígenas, todavía habitan este lugar y, sin embargo, es este estado el que crea la posibilidad de una perturbación a la soberanía ya que sus experiencias "cuestionan la política de la polaridad” y no pueden ser reguladas por el Estado [54].

Se trataría de formas híbridas desconocidas que no pueden ser aprehendidas por el Estado. Una forma de resistir esta posición es crear las oportunidades para que surjan los relatos de los experimentadores, y la Exopolítica puede desempeñar un papel importante en este Proceso.







 Trascendiendo el Salón de los Espejos [3/3]

Diseño|Arte|Diagramación: Pachakamakin
Portada: Pachakamakin


CITAS:
[33] Henderson, p37.
[34] Mack, Abduction, 310.
[35] Mack, Abduction, 86. 
[36] Mack, Abduction181.
[37] Mack, Abduction104-106.
[38] Mack, Abduction, 185-186.
[39] Mack, Abduction, 360-361.
[40] Mack, Abduction, 266. 
[41] Mack, Abduction, 180.
[42] Mack, Abduction250-256.
[44] Mack, Abduction, 250.  
[45] Mack, Abduction, 96.
[46] Mack, Abduction, 358. 
[50] Bhabha, 208.
[52] Peter Faust, Touched, DVD. Directed by Laurel Chiten (San Francisco: Bind Dog Films, 2003)  
[54] Bhabha, 209.

2.22.2012

UN JUICIO Y UNA CONDENA VERGONZOSOS

Por Juan José Oppizzi


En este Febrero de 2012 el mundo ha presenciado cómo la Suprema Corte de España juzgó y condenó a una suspensión de once años al Juez Baltasar Garzón. El motivo invocado fue prevaricato, una palabra que sirvió para rechazar las escuchas ordenadas por Garzón sobre un grupo de personas encarceladas, en el marco de un caso de corrupción que involucró al Partido Popular, la neofranquista agrupación política que en este momento gobierna el país.

En realidad, la causa del juicio está centrada en otro punto, también considerado en el paquete de acusaciones: la supuesta violación de la ley de amnistía dictada tras la muerte de Francisco Franco, que impide indagar legalmente en el pasado sangriento de su régimen. Garzón había hecho lugar al pedido de algunos descendientes de víctimas de aquel período de terror para que se efectuara una investigación; las muchísimas fosas comunes detectadas, los testimonios de asesinatos masivos y la evidencia de los cientos de miles de exiliados, ameritaron que el ahora suspendido Juez considerase que aquella ley no cubría los delitos de lesa humanidad. Por su parte, el Tribunal Supremo de España opinó en contrario: es decir que, por alguna razón oculta tras argumentaciones reconciliadoras, pacificadoras y miradoras del futuro (¡Tanto sabemos los argentinos de esos argumentos hipócritas!), las trapisondas cometidas por Franco y sus verdugos no son pasibles de revisión ni –mucho menos– de condena.

Como esta cuestión tiene raíces históricas, un repasito no viene mal: a principios del siglo veinte, España estaba sumergida en una larga crisis de imperio en decadencia, que había arrancado tras la separación de las colonias de América en el siglo diecinueve. La monarquía, la nobleza y el clero católico se aferraban tenazmente al viejo orden; en tanto que crecientes movimientos sociales propugnaban el nacimiento de una república moderna. Golpes de estado, sublevaciones, derrocamientos y sucesiones de reyes, regentes y militares ocuparon el panorama peninsular hasta el año 1931, en que los republicanos triunfaron ampliamente en elecciones municipales. El último rey, Alfonso XIII, abdicó. La nueva política, encabezada por Alcalá Zamora, cambió las reglas sociales: confiscó bienes eclesiásticos, expulsó a dignatarios impertinentes, suprimió las órdenes religiosas y dio autonomía a regiones como Cataluña. 

En 1933 triunfó la derecha en las elecciones generales, lo que sirvió para intentar un retroceso en las reformas de los republicanos, pero eso provocó las sublevaciones de Asturias y Cataluña. En la represión de los rebeldes asturianos se destacó un joven militar llamado Francisco Franco, especialmente sanguinario. En 1936 hubo nuevas elecciones, esta vez ganadas por el Frente Popular (no confundir con el actual partido de gobierno), formado por socialistas y aliados de izquierda y encabezado por Manuel Azaña. El ejército de las colonias de Africa se sublevó el 17 de Julio de 1936 y un día más tarde, el de Canarias. La sublevación se tornó guerra civil. La figura en torno de la cual se aglutinaron las fuerzas fascistas fue el oscuro Francisco Franco y su facción llamada Falange. A los republicanos se les sumaron brigadas internacionales de combatientes voluntarios de ambos sexos, en su mayoría socialistas, comunistas y anarquistas, de muchas regiones del mundo –incluida la Argentina–, y el bando de Franco recibió asistencia de la Alemania de Hitler (fue célebre la mano que éste le dio con su aviación al destruir Guernica) y de la Italia de Mussolini. El 1 de abril de 1939, luego de haber muerto algo así como medio millón de personas, las tropas franquistas entraron en Madrid. 

Ahí acabó la guerra civil y arrancó la pesadilla interna. Franco, autodenominado caudillo y Generalísimo (porque General no le alcanzaba), principió a hacer de España lo que después ella fue durante cuarenta años: una oscura aldea conventual, ubicada varias centurias atrás de la cronología histórica europea. De hecho, otro medio millón de españoles murió en el proceso de venganza que siguió al encumbramiento del opaco jefe. En esa matanza debemos contabilizar las miles de personas de todas las edades que atravesaban la frontera de los Pirineos y que el inclasificable presidente francés León Blum (supuestamente socialista, aunque hay razones para dudarlo) le devolvía a los falangistas, sin escrúpulo alguno. 

No es inoportuno mencionar que el proceso de atontamiento forzoso que Franco aplicó a España contó con la inestimable colaboración de un organismo católico muy conocido: el Opus Dei. Josemaría Escrivá de Balaguer, su fundador en 1928 y su director en la época franquista, halló el mejor terreno del mundo para desarrollar sus fanáticas ideas medievales, y lo hizo de tal forma que algunos de los propios círculos de la dictadura llegaron a alarmarse y a quitarle poder (anotemos como dato valioso que este sombrío personaje fue canonizado, junto a varios de sus colaboradores, por uno de los papas más reaccionarios de los tiempos modernos: Karol Wojtyla). Europa estaba, en 1939, ya enzarzada en los tentáculos de la Segunda Guerra mundial; por lo tanto, la península ibérica se mantuvo fuera de los ojos internacionales por varios años. España, y también Portugal, quedaron en poder de un fascismo silencioso, ajeno a los movimientos expansionistas de sus delirantes colegas de Alemania e Italia. Franco y su mellizo ideológico portugués, Oliveira Salazar, pudieron dedicarse a conformar dos países oligofrénicos, sin interferencia alguna.

Cuando el mediocre hombre de El Ferrol murió, en 1975 (con un discurso de despedida según el cual había sido más bueno que San Francisco de Asís), le dejó a España cuatro legados: un quince por ciento menos de habitantes, un monumento de proporciones faraónicas llamado “El valle de los caídos” (en donde el caudillo se hizo enterrar, en una basílica cuya nave principal debió ser reducida en tamaño, porque era mayor que la de San Pedro vaticana), una colección de nobles acrecida en número y en poder, y un rey de mentón robusto y dicción e intención –luego convenientemente corregidas– poco claras.

La clase política española se apresuró a dictar la ley de amnistía que ahora le costó a Baltasar Garzón su cargo de Juez. Los considerandos de ésta hablaron de “olvido del pasado”, “reconciliación”, “construcción de una nueva España”, etc., fórmulas tan insinceras como sus mentores. Lo que realmente se buscó fue un lavado de cara para los que habían medrado bajo la sombra del caudillo y que, en el posfranquismo, tomaban las riendas del poder. Un silencio de hierro se abatió sobre el pasado español, como si el millón de muertos del período 1936-1939, las persecuciones, las torturas, las delaciones, las difamaciones, la anulación de todo criterio libre, el sometimiento a los ridículos preceptos fósiles del gobierno, simplemente no hubieran existido. Administraciones sucesivas de distinto signo estuvieron de acuerdo en ese pacto, que de manera oficial se conoció como “Pactos de la Moncloa”, y fue alabado como un ejemplo de lo que era “mirar hacia delante” y “superar los enconos”. 

Sin embargo, los franquistas más extremos consideraron que aun esa débil y no muy segura llama de la libertad era una afrenta a la memoria del Generalísimo; entonces, en un día de sesiones parlamentarias del año 1981, un General, Tejero, irrumpió revolver en mano, al frente de un grupo de sediciosos, y ocupó la sede legislativa, en tanto que en varios puntos del país se producía un intento de copamiento militar. El rey optó por apoyar al bando de los legalistas, aunque los corrillos se disputaron la duda acerca de si lo hizo por vocación democrática o porque evaluó que ese sector contaba con mayores posibilidades de ganar la pulseada (al fin y al cabo, el propio Franco lo había nombrado monarca con derecho a sucederlo en el mando). Por supuesto que la versión predominante luego fue la primera. 

Después de esa resbalada, la propaganda posfranquista se desgañitó diciendo que la represión a Tejero y sus cómplices había sido el mejor ejemplo de la vocación democrática definitiva de toda España. Pero el pasado quedó bajo candados más grandes y a nadie se le ocurrió volver sobre el tema de fosas encontradas, testimonios de matanzas o cosas de igual índole quemante.

Fue Baltasar Garzón el primero en animarse a descorrer el velo. Por eso, su condena debe llenar de indignación a todos los partidarios de la libertad y de la justicia.